lunes, 10 de marzo de 2008

Apuntes para una boda (con amor a mi hijo y su novia, y leído en su boda)



Liberto cuando llegaste a la vida apenas cabías en las manos rebosantes de ternura de tu padre, ya te mecía inventando nanas, ya te sacaba al sol de la tarde, o te bañaba, o te prestaba su dedo índice donde tú te agarrabas seguro arriesgando tus primeros pasos.

Y fuiste creciendo en sentimientos y capacidad, y llegaron tus hermanas, y nosotros, tu padre y yo, cada día descubríamos nuevas facetas de tu sensibilidad y de tu esfuerzo abriendo el velo de lo nuevo al rito de tu cuerpo.

Y llegó el día de tu catorceavo cumpleaños que festejamos como si entraras en esa etapa propia de comenzar con las responsabilidades. Junto a los regalos y las llaves de casa: una carta; esa carta con la que te obsequié. Secretos y misterios se fundieron cuando la leíste para tus adentro despertando en Violeta y Estela tal curiosidad, que anhelaron cumplir catorce años para recibirla.

Aquel día fue especial para ti, y tu padre y yo ya intuíamos, admirados, que entrabas en una nueva etapa en la que seguiríamos apoyándote y ayudando en lo que estuviera en nuestras manos para que fueras lo que verdaderamente quisieras ser. La semilla del hombre sensible y humano estaba plantada, y con ella, la esperanza.

¡Cuántas tardes te quedaste estudiando mientras tus amigos jugaban al fútbol! ¡Cuántos días viviendo solo en Cádiz! ¡Cuantas noches sin dormir y cuantos nervios preparando el proyecto fin de carrera! Esfuerzo hoy recompensado en tu madurez y formación, en tu forma de analizar, en ese halo inquieto, corazón generoso y sensible que te caracteriza.

Por eso, tu padre, Violeta, Estela, y yo, queremos decirte Liberto: hoy no es un sábado cualquiera, es el día de tu boda, hoy, la brisa pinta amor en derredor y cielo es más azul que nunca, mientras, tus ojos caprichosamente buscan los ojos de tu amada Ángeles.

¿Quién no sueña con un amor verdadero? ¿Quién no desea un corazón sincero? ¿Quién, cuando las dificultades se amontonan no anhela una mano para agarrarse, un hombro donde apoyarse, una mirada donde mirarse, y una sonrisa para consolarse?

Si la alegría del amor es la mejor puerta que ilumina el alma, no olvidéis nunca, Liberto y Ángeles, que cuando sonreís, todo un Universo de posibilidades de felicidad se acerca como una melodía cuidadosamente tocada

El reto al que os enfrentáis en este momento es uno de los compromisos más hermosos y placenteros del ser humano si se sabe abanderar el vértice del respeto mutuo con tantas fuerzas como con la que os amáis ahora.


Hay quién cuando se les casa un hijo dicen “¡estoy envejeciendo!” pero para nosotros Liberto, para tu padre y yo, es decir que ganamos una hija: Ángeles.

Por eso, junto con Violeta y Estela os deseamos lo mejor en esta nueva andadura vislumbrando que tendréis presente que: “Amor no es mirarse el uno al otro sino mirar juntos en la misma dirección”
Sábado 8/03/2008


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6 comentarios:

América dijo...

Nuevamente felicitaciones por tan importante acontecimiento en tu vida familiar,no podia ser mas emotiva esta entrada tenia deseos de que comentaras algo al respecto,espero nos deleites con alguna anecdota de la boda o que nos cuentes esas cosas que nos haran sentir que te acompanamos ese dia un abrazo.America.

INMA VALDIVIA dijo...

Se te saluda America.
Anédotas, anécdotas... muchas. Como que hasta el Jueves 6 de febrero (por error del fabricante) aún la madrina (yo) no tenía traje, como que la boda era a las 12 y al cura se le olvidó y hubo que llamarlo, como que los novios quisieron votar y no llegaron para embarcar hasta un minuto antes y casi pierden el viaje... En fin, todo a todo correr hasta en el último minuto(nunca mejor dicho), pero también todo salió a pedir de boca, familiares reunidos derrochando alegria por lo que significa: El amor por encima del mundo.

Luego, el aplomo. Poniendome al día publicando los comentarios pero sin respuestas y a partir de aquí intentano corresponderos como os mereceis.
Fijate que aún no he invitado a Cuchicuchiiii a té con hierbabuena, pero que no se crea que lo tengo olvidado, ahoramismo voy con la tetera a su casa.
Besos

mos dijo...

Pedazo de carta Inma. Pueden estar orgullosos de ti como tú lo estás de ellos.
Ya me parecía a mí muy raro que la tetera no oliera a hierbabuena en estos últimos días. Pero ya vuelve el aroma a impregnar todos los rincones de tu casa.(Es lo que tienen los ordenadores, que cuando menos te lo esperas, te dejan tirado-a).
Gracias por tus comentarios en mi blog y esperamos algún escrito o poema tuyo para colgarlo.
Un saludo y volveremos a sentir los aromas frescos, cálidos y amistosos de tu invitación a un buen té entre amigos.
Felicidades por la boda y enhorabuena a los recién casados.
Un abrazo de Mos desde una parte de esta ESFERA literaria.

INMA VALDIVIA dijo...

Yo también mos, echaba de menos el olor a hierbabuena, las tertulias internautas y un poquito de tiempo en este rinconcito donde la mágia ocupa parte de las almas.
Gracias por tu comentario del que recojo el guante y esta misma noche te mando un relato y un poema para que colgueis lo que mejor os parezca.
Desde aquí quiero volver a felicitarte por las tres cartas de tu post ¡Muy buenas! Sinceramente me han parecido buenisimas.
Vayan para la Esfera y para tí mos, mis saludos literarios.

Trini dijo...

Me he emocionado leyendo esta preciosa carta, que rebosa amor, dedicada a tu hijo en un día tan impostante. Te felicito como madre y, cómo no, a tu hijo y a su novia, les deseo lo mejor. Un abrazo

INMA VALDIVIA dijo...

Trini, gracias por asistir a la boda de mi hijo, aprovecho para acogerte con esta tacita de teé con hierbabuena que es una delicia esperanzada en que vuelvas a visitarme
Ya sabes, eres bien venida a esta casa en la que de vez en cuando puedes deleitearte con unas letras bautizadas con teé con hierbabuna y mucho de esperanzas.
Mientras te sirves otra, aprovecho para pasar a visitarte.
Un saludo literario